jueves, 16 de noviembre de 2023

Día de muertos

Saliendo de la residencia mientras me tomaba una Indio (no se puede beber en México alcohol por la calle), una pequeña imprudencia como europea antes de salir de casa. Nos dirigimos al desfile de día de muertos en el centro de la ciudad, cuando de repente a una cuadra aparece un perillo blanco con un collar de plata por el medio de la carretera. Al ser una calle menos transitada le llamo, para intentar cogerlo(agarrarlo) debido a que se veía como imperativo y alocado. Al seguir caminando hacia la general una familia se acerca por la izquierda lo llama y no le hace caso tampoco. Continuamos andando y el perro va a nuestro lado. Finalmente llegamos a la general que tiene varios carriles y los coches van más rápido y el perro se cruza en el primer carril y llega a una hierba, de repente da vuelta viene un coche y pumm.... el perro queda en el suelo pero aún está vivo, justo en ese instante pasa un camión y zas, su cabeza ya echa sangre. Cruza una policía que vigila esa zona y lo sube a la hierba, pero vemos como en unos segundos el perro se deja de mover y fallece. En ese momento, regresamos a la casa donde le comunicamos de la mejor manera posible lo que ha sucedido. El problema fue cuando timbro y le digo mira persona el perro blanco que iba por la calle era vuestro? Responde la niña, un no rotundo. a continuación habla el padre he indica llevaba un collar plateado, efectivamente digo sí. Bajan a continuación toda la familia para que le enseñemos donde ha sido, y donde está el perro. En ese momento explico lo que ha sucedido, nos indican como que pensaban que era nuestro, el digo que no, pensé que era vuestro. Vuelven a negar que el perro sea de ellos y la niña me pregunta, yo vestida de catrina toda maquillada, y le digo pues el perro pasó el camión e hizo caput. Yo en mi mente pensado sin decir que estaba muerto, pero a niña intentando decirle que no respira, pero no me salió de otra manera, y mi risa nerviosa de aishh dios, que quieren ir a ver dónde está y el perro. Finalmente, le enseñamos donde está el perro, y la niña llora, y seguimos nuestro camino hacia el desfile del día de muertos, con el corazón en un puño. Y con la duda en la cabeza, era realmente el perro de esa familia, porque lloraba si no era, porque han negado que fuera de ellos pero si o si tenían que ir a verlo. No puedo parar de pensar esa colita contra el suelo, ese perillo tan dulce, tanta vida por delante, no paro de pensar como pudiera evitar su muerte si lo vi venir desde el principio y por eso lo llamaba para poder acariciarlo. No termina ahí la historia, lo peor es que antes de ver el perro, creo que se había muerto un vecino, era día de muertos, pero estaban todos sentado como mirando a un altar dentro de una casa, todos en silencio, era todo muy extraño, era real un día de muertos a mi entender, es decir, no he podido vivir un día de muertos más real que ver a dos difuntos en la calle y mi corazón velaba sus cuerpos sin conocer la situación de la angustia que se sentía ver tal drama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ASCO DE VIDA

La salud no mejora desde México, que te han quitado la vesícula por un dineral, y que tu estado de salud sigue más o menos igual. Aumentando...